lunes, 15 de septiembre de 2008
Publicado por Desconocido @ 12:22
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EL PAIS

El crítico momento por el que atraviesa el sector de la construcción en España ya se ha cobrado sus víctimas en Euskadi, como las grandes empresas Urazca y Ereaga, ambas inmersas en un concurso de acreedores (la antigua suspensión de pagos) con un pasivo que suma 610 millones de euros. Sin embargo, la comunidad autónoma se encuentra en mejor disposición que las del resto de España para aguantar el tirón, al menos durante un año y medio, según coinciden todos los expertos consultados por EL PAÍS. A partir de ahí, es difícil que el sector soporte los rigores que ahora está padeciendo.

El Gobierno y los ayuntamientos garantizan la producción de VPO

Los constructores no creen que puedan aguantar más de año y medio de crisis

Varias circunstancias explican que el País Vasco se halle en mejor situación. En primer término, destaca la construcción de vivienda de protección oficial (VPO), que en el primer semestre de este año ha mantenido su nivel de pisos iniciados (1.218) con relación al mismo periodo de 2007, lo que hace prever que en todo este año se construirán unas 7.000 casas, pudiendo superar el 40% de la cuota del mercado, lo que supondría un récord. Los datos corresponden al último informe del Departamento de Vivienda sobre la evolución del sector.

La construcción de vivienda protegida resulta más inmune a los vaivenes del mercado y supone un freno a la crisis. El director de Planificación y Gestión Financiera del departamento, Iker San Román, apunta que "la producción de VPO está garantizada con la estructura de lo que producen el Gobierno y los ayuntamientos". En el segundo semestre del año se va a acelerar su desarrollo. La mayoría de la producción se pondrá en marcha a partir de septiembre (el 75%), cuando los promotores presentan los proyectos al departamento. "El constructor sabe que una promoción de VPO la va a vender en el mismo momento en que se formalice el sorteo, algo que no tiene de ningún modo garantizado con la situación actual del mercado inmobiliario cuando se trata de pisos libres", apunta San Román.

Otro factor que ayuda a mitigar la crisis en Euskadi es que toda la vivienda que se construye es primera residencia, a diferencia de lo que ocurre en otras zonas, como el Levante, donde las casas de veraneo tienen casi tanto peso como la vivienda habitual. Y en los momentos de crisis lo que se paraliza es la edificación de segundas residencias. El peso de la construcción en el PIB vasco ronda el 9%, muy lejos del 14% de otras autonomías. Los constructores siempre se han quejado de que Euskadi es la comunidad donde menos vivienda se levanta, apenas seis por cada mil habitantes frente a las 12 de media española. La difícil orografía de Euskadi (salvo Vitoria) contribuye a esa escasa producción.

Enrique González, gerente de la Unión de Constructores de Álava, advierte de que "la vivienda libre va a dar un frenazo importante", pero la VPO "se va a mantener". En el caso de Vitoria, ello significa casi salvar al sector, ya que el 70% de los pisos que se levantan en la capital alavesa son protegidos. "La construcción se va a ralentizar, menos en Álava porque la VPO va a seguir con un nivel de actividad razonable", añade.

El primer trimestre ha registrado una brusca caída de las viviendas libres iniciadas, señal de que "la crisis se nota". "Siendo optimistas, 2008 y 2009 van a ser años duros. Espero que a finales del próximo año o principios de 2010 se produzca una reactivación", apunta González.

En la medida que haya financiación para la VPO, González cree que la comunidad estará en "mejores condiciones de mantener el nivel de empleo y actividad" durante la crisis. Con todo, pide al tripartito medidas a corto plazo: "No resulta sostenible que la construcción, que genera empleo, soporte más de año y medio esta situación".

Sin mercado de segunda residencia

El 86% de las casas que se construyen en Euskadi se destina a primera residencia; nada de pisos para veranear. Esa circunstancia ayuda a que el efecto de la crisis sea menor, según admite el gerente de la Asociación de Constructores de Vizcaya, Iñaki Urrezti. "Es verdad que el mal momento afecta más al mercado de la segunda residencia, pero en el caso de Vizcaya no creo que la VPO nos vaya a salvar", apostilla. El hecho es que la mitad de la producción de pisos protegidos se concentra en Álava (la provincia menos habitada) y el resto se lo reparten Vizcaya y Guipúzcoa. "La VPO es testimonial en Vizcaya. El año pasado apenas se construyeron 1.300 casas. Se hace poca vivienda en general en Euskadi, libre o protegida, y por eso se podrá capear algo mejor la crisis". Para Javier Muñoz, consultor inmobiliario, la crisis terminará golpeando "por igual" en la comunidad que en el resto de España. "Es una crisis global. Los bancos no dan dinero en ningún sitio".


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