miércoles, 27 de septiembre de 2006
Publicado por Desconocido @ 11:23  | mujer
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Y SEGUIMOS IGUAL!!! DA MIEDO SER MUJER, SALIR A LA CALLE, O ENCONTRAR A UNA PAREJA QUE CREAS "PERFECTA"
El 26% de las solicitudes se rechazan. En la capital se pidieron 467 órdenes de protección entre el verano de 2005 y el de 2006. «Las medidas no controlan al agresor», dicen las asociaciones.
Cada día una mujer pide protección en Bilbao por miedo a ser maltratada por su actual o ex pareja. El juzgado de Violencia sobre la Mujer en la capital recibió en su primer año de funcionamiento, desde el verano de 2005 hasta el pasado, 467 solicitudes de protección. Sin embargo, no todas las mujeres la consiguieron: un 26% de las solicitudes fueron rechazadas por el juez.
Una petición que en Euskadi hacen cuatro mujeres cada día. Los tribunales de violencia de género en Euskadi recibieron en ese mismo periodo 1.322 peticiones de protección. A 971 mujeres se les concedió y a 351 (el 26%) se les negó.
Además, el juzgado de Bilbao recibió 1.168 denuncias por malos tratos: tres al día. En Euskadi, éstas llegaron hasta las 3.761; esto es, una media de diez diarias. En lo que va de año ya han muerto tres mujeres a manos de sus parejas en Euskadi.
Las órdenes de protección se traducen en alejamiento del agresor, prohibición de que se comunique con la víctima o incluso la prisión. El alejamiento es la más común: 32% de los casos.
Sonia Franco, secretaria de Acovidem, la Asociación contra la Violencia Doméstica de Euskadi, dice que las mujeres mueren con la orden de protección en mano. «En teoría, él no puede acercarse a menos de 500 metros de ti, pero nadie vigila que no cruce la línea».
Además, la amenaza es permanente, pero la orden caduca en días o meses. «Eso es un disparate», exclama Blanca Estrella, presidenta de Clara Campoamor. Para ella, las casas de acogida, los teléfonos de emergencia, la escolta... todo lo lleva la mujer. «Hay medidas para la víctima, pero al agresor, al verdugo, nadie le controla».
Sonia Franco Víctima de maltrato doméstico
«Tuve que pedir un escolta»
«¿Por qué, si yo no he hecho nada, tengo que llevar escolta?», se preguntaba Sonia Franco cuando un guardaespaldas la seguía a todas partes por si su ex pareja decidía volver a agredirla. «Pasas por todo; al principio rechazas la escolta, pero pasa el tiempo, vives todo el día muy asustada, no te atreves a salir a la calle sin compañía y piensas: para eso, mejor acudo a un profesional».
Según cuenta, 20 mujeres en Euskadi llevan escolta por violencia doméstica. Esto se pide por un tiempo determinado y el Gobierno vasco lo concede.
O no. Ella tuvo guardaespaldas durante el permiso penitenciario de su agresor. Las asociaciones dan soluciones, pero aún no están en práctica. El colectivo Clara Campoamor pide centros de maltratadores: casas donde deben vivir los agresores. Ellos podrían salir, pero con una pulsera electrónica para que la Policía compruebe que no se acercan a la víctima. (FUENTE: 20 MINUTOS)
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