lunes, 11 de septiembre de 2006
Publicado por Desconocido @ 11:41
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Uno de los aspectos más críticos de una fuerte apuesta por la Vivienda Protegida es la implementación de medidas e instrumentos que garanticen que estas viviendas son adquiridas por las personas que realmente las necesitan, que su uso es el de la vivienda habitual, y que no se especula ni se obtiene un enriquecimiento ilegítimo con ellas.
Hasta hace unos años se oían muchos comentarios a cerca de los chanchullos que había con la VPO, las adjudicaciones a dedo, las ventas con sobreprecio, etc. Afortunadamente eso ha cambiado bastante (al menos en Euskadi) ya que se están aplicando algunas medidas, muchas de ellas poco conocidas, que están regulando de forma efectiva y rigurosa el mercado de la Vivienda Pública.
Con la brevedad que me caracteriza  comienzo una serie de 5 post en los que intentaré resumir cuales son estas medidas así como también los principales aspectos que a mi juicio habría que mejorar:

Primera parte: El registro central de demandantes y el sistema de adjudicación de viviendas:
Etxebide es un servicio del Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco en el que las personas demandantes de vivienda pública deben inscribirse. Este servicio se encarga de revisar periódicamente (al menos una vez al año, y siempre en cada sorteo) la situación de las personas demandantes, en especial que no dispongan de otra vivienda de su propiedad para lo cual se investiga en todos los Registros de la Propiedad de España. Esta labor es muy importante, ya que evita el fraude en la primera fase de todo el sistema, es decir, evita que puedan acceder a las viviendas personas que no cumplen los requisitos establecidos. Por otro lado, la existencia de un registro centralizado facilita la tramitación a la ciudadanía y optimiza la gestión.
En Euskadi, el sistema de adjudicación de viviendas que se utiliza para toda la vivienda pública es el sistema de sorteo: con este tema del sorteo pasa como con la democracia, que todos pensamos que es el peor de los sistemas, excluyendo todos los demás. Mientras sigamos teniendo menos viviendas que demandantes, tenemos que utilizar algún sistema de asignación de las viviendas (y no me vale decir que se hagan viviendas para todos, porque eso sabemos que no es posible a medio plazo)
Básicamente hay tres posibilidades para la adjudicación:
1. La asignación por antigüedad: es decir, se establece un registro y se van asignando las viviendas por orden de inscripción. Tiene la ventaja de que te puedes hacer a la idea de cuando vas a disponer de la vivienda, lo que daría una mayor tranquilidad y reduciría considerablemente la incertidumbre de otros sistemas. Es un buen sistema cuando hay un volumen reducido de demanda. Sin embargo este sistema provoca que todo el mundo se apunte lo antes posible y por lo tanto se inflan los registros, lo que al final sería prácticamente igual que el un sorteo ya que al existir decenas de miles de demandantes, estar en el puesto 4.583 o en el 6.924 será producto del puro azar.
2. El sistema de baremación, puntuación o similares: la administración asigna una serie de puntos a cada demandante en función de su situación personal, y luego va adjudicando las viviendas en función de los puntos obtenidos. Se trata de un sistema que tiene graves deficiencias: es poco transparente y muy discrecional (los puntos se asignan según criterios muy dispares y no necesariamente vinculados a la mayor o menor necesidad de vivienda), si se quiere es relativamente sencillo de manipular (unos puntos arriba o abajo son difíciles de detectar, el papeleo que se genera es inmenso y los expedientes son difíciles de seguir), y en el mejor de los casos, si se aplica correctamente, genera bolsas de exclusión social al asignar bloques enteros de vivienda pública a las personas con mayores puntuaciones y por lo tanto con mayores problemas económicos, familiares, etc.
3. El sistema de sorteo: el que más conocemos en Euskadi ya que es el sistema universal. Las viviendas se adjudican al azar entre los inscritos que cumplen fehacientemente los requisitos (nivel de ingresos, carencia de vivienda y empadronamiento) Tiene el grave problema de que es la suerte la que determina la adjudicación, pero por el contrario es el mejor sistema para evitar los ghettos y las bolsas de marginación. A mi juicio es el único posible para manejar grandes volúmenes de demanda, y extendido a todo el sistema erradica el fraude del sobreprecio en la primera venta ya que no es el promotor el que designa a los compradores de sus viviendas.
Como ejemplo de un sistema mixto, en el Programa Bizigune, y para volúmenes de demanda bastante más reducido utilizamos un sistema de adjudicación que comienza con la identificación por parte del solicitante de las características mínimas de la vivienda solicitada (por ejemplo X habitaciones mínimo, o necesario ascensor, etc); a continuación se buscan las viviendas que reunen esos requisitos y se van a signando en función de la antigüedad de inscripción del demandante, o el sorteo si la antigüedad es la misma.
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