martes, 18 de julio de 2006
Publicado por Desconocido @ 12:22  | medio ambiente
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Considera que el Gobierno quiere permitir a la industria aumentar sus emisiones un 28% sin pagar en el nuevo Plan Nacional de Asignación 2008-2012



Folleto divulgativo sobre el etiquetado eléctrico

Los únicos datos de los que disponemos sobre la electricidad que llega a nuestras casas son los que nos dice el recibo de la luz, sobre nuestro consumo y lo que debemos pagar. Pero no tenemos ningún dato sobre a qué centrales de energía ha comprado la electricidad la compañía que nos suministra y mucho menos sobre los impactos ambientales que ocasionan. Greenpeace propone un modelo de etiquetado.

Necesitamos un modelo energético sostenible y los consumidores tenemos una oportunidad de influir en el mercado favoreciendo con nuestra elección las energías limpias.
Pero para hacerlo, necesitamos información clara y transparente sobre de dónde procede la electricidad que compran las compañías que nos suministran y los impactos ambientales que ocasiona su generación.

Los únicos datos de los que disponemos sobre la electricidad que llega a nuestras casas o empresas son los que nos dice el recibo de la luz, donde sólo nos informan sobre la electricidad que hemos consumido y lo que debemos pagar. Pero no tenemos ningún dato sobre a qué centrales de energía ha comprado la electricidad la compañía que nos suministra y mucho menos sobre los impactos ambientales que ocasionan.

La posibilidad de elegir la compañía con la que queremos contratar la luz es ya una realidad. Podemos elegir. Sin embargo, para que podamos elegir con conocimiento, necesitamos saber de dónde viene la electricidad que nos están ofreciendo. En nuestro país la legislación todavía no cumple la directiva europea que regula el etiquetado eléctrico es decir, la información que los consumidores tenemos derecho a recibir de las compañías sobre la electricidad que nos venden. Esta situación está creando un clima de indefensión y desinformación que favorece la aparición de campañas de publicidad ambigua o engañosa, como las ofertas de supuesta energía "verde" que ni siquiera procede de fuentes renovables.
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