martes, 11 de julio de 2006
Publicado por Desconocido @ 10:25  | política
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El Gobierno negó ayer haber adquirido compromisos con ETA para propiciar la declaración de alto el fuego del 22 de marzo. La Moncloa rehusó comentar la versión de la fase preparatoria del cese de actividades difundida por 'Gara' porque la información «no tiene ninguna credibilidad». El Ejecutivo indicó, además, que si bien José Luis Rodríguez Zapatero autorizó el 29 de junio la apertura de conversaciones aún no se ha producido ningún contacto con ETA.

Ni compromisos ni garantías. El Gobierno fue rotundo al desmentir que hubiera contraído obligaciones con ETA a cambio de silenciar las armas. Fuentes gubernamentales admitieron contactos previos porque «estas cosas no surgen de la nada», pero en ningún caso se alcanzaron acuerdos sobre aspectos concretos y menos repecto a cuestiones políticas, como apunta el periódico, a cambio del final de los atentados terroristas. Medios del PSE agregaron que únicamente se convino con la banda, hace meses, el procedimiento para desarrollar el proceso: alto el fuego, verificación del cese de la violencia y autorización de las conversaciones.

El desarrollo de los acontecimientos hace pensar que sólo existe un punto de vista común entre el Ejecutivo y la organización terrorista: el del método a seguir. El presidente del Gobierno y la vicepresidenta han señalado en reiteradas ocasiones que tras el alto el fuego se abriría una etapa de verificación y después de ésta se autorizarían los contactos. ETA no ha cuestionado esta sucesión cronológica aunque exigió más rapidez en su entrevista del pasado 14 de mayo. Los acuerdos que puedan alcanzarse vendrán, como es lógico, cuando se sienten a hablar los representantes de ambas partes.

Las fuentes consultadas señalaron que es imposible que un gobierno democrático pueda prometer la inactividad del Estado de Derecho contra una organización terrorista, ya que existe una división de poderes que permite actuar a la justicia sin intromisiones del Ejecutivo. En este sentido, recordaron las últimas actuaciones del juez Fernando Grande-Marlaska contra dirigentes de Batasuna. Además, el Gobierno no puede arriesgarse a ordenar a las fuerzas de seguridad que paralicen las operaciones contra ETA porque una instrucción semejante enseguida afloraría.

En parecidos términos opinan los socialistas vascos. Según fuentes del PSE-EE, lo publicado «no corresponde a la realidad» y constituye una información «para consumo interno de Batasuna, no de ETA». Sería una forma de convencer a las bases de la izquierda abertzale de que hay una serie de compromisos firmados con el Gobierno central; en especial, el que se respetará lo que decidan los vascos, una forma de exigir la aplicación del derecho de autodeterminación

Aguas calmadas

El encuentro entre el Gobierno y ETA, según los medios consultados, aún no se ha producido ni se prevé a corto plazo. La entrevista tendrá lugar cuando las aguas se calmen y en el momento más inesperado.

La consigna de Rodríguez Zapatero de desmentir la existencia de acuerdos previos con ETA fue seguida por todos los portavoces gubernamentales y del PSOE que tuvieron ayer actividades públicas. El ministro del Interior negó desde Rabat, donde asiste a la I Conferencia Euroafricana sobre Migraciones y Desarrollo, que el Gobierno se haya reunido hasta ahora con ETA y, por tanto, las informaciones que apuntan a que el Ejecutivo prometió en febrero en un encuentro bilateral que cesarían las detenciones. Según informa Melchor Sáiz-Pardo, Alfredo Pérez Rubalcaba dijo no haber leído la información y saber sólo de su contenido por mensajes telefónicos, pero aseguró que «cuando comiencen los contactos o el diálogo con ETA, yo mismo iré al Parlamento para explicar a los grupos el contenido del mismo». «Eso -precisó- podrá ser a finales de septiembre».

El portavoz socialista en el Congreso, Diego López Garrido, sostuvo que «nunca puede haber ningún acuerdo de un gobierno democrático con una banda terrorista», y tampoco ha ocurrido ahora. Más contundente aún fue Fernando López Aguilar. Antes de intervenir en el curso de verano 'La reforma de los Estatutos de Autonomía', organizado en Aranjuez por la Fundación Universidad Rey Juan Carlos, el ministro de Justicia aseguró que el Gobierno desmiente «por completo» dicha información, y añadió que 'Gara' es, «como otros antecedentes en la prensa vinculada a la izquierda abertzale», un «panfleto» muy acostumbrado «no sólo a la desinformación, sino a la intoxicación».

Por su parte, el secretario de Relaciones Institucionales del partido gubernamental, Alfonso Perales, señaló que la mejor prueba de la falsedad de la información difundida es que se habla de acuerdos para que no hubiera detenciones y desde el inicio del alto el fuego permanente se han producido 35, y en el conjunto de la legislatura, 200. En una línea similar se expresó José Blanco. El secretario de Organización del PSOE afirmó que la «realidad» desmiente la información de 'Gara': «Con ETA sólo hablaremos de su futuro, que es su disolución», enfatizó.
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